¡QUÈ BONITA FAMILIA… PERO QUÈ BONITA FAMILIA!


Con la denuncia a la congresista de Acción Popular, Rosario Sasieta, por un supuesto abuso de autoridad, maltrato psicológico y despido arbitrario a su ex secretaria, María Elena Medianero, ahora se suma el caso del legislador fujimorista, Ricardo Pando, quien fue atacado por su esposa, Milagros Morales, con un cuchillo hiriéndole la espalda a la altura del riñón, después de una acalorada riña. Claro, en legítima defensa, según la señora Morales.



Lo que determina que la violencia se da en varios ámbitos: laboral, escolar, doméstico; vaya en fin. Lo que no parece terminar es la mala imagen que se trasmite del Poder Legislativo. Quienes supuestamente, deberían dar ejemplo a la sociedad y acabar con esta serie de saga que nos lleva a decir una vez más: BASTA DE ESCÀNDALOS.


Los casos no deberían importarnos, sino es por que son autoridades políticas y quieran o no están en el ojo de la tormenta. Cada paso que dan, grande o pequeño, nos hace virar hacia ellos. Pero el tema no es ese, sino que ahora la Comisión de Ética está evaluando la denuncia a la congresista Sasieta. Lo que nos lleva a preguntarnos, ¿será merecedora, para la Comisión de Ética de un levantamiento en su inmunidad parlamentaria, para que la denuncia prescriba ante el Poder Judicial? 


Esperemos, porque de comprobarse las acusaciones, tendrá mucho que explicar. No solo la denuncia por maltratos y abuso de autoridad, sino el recorte de sueldo a su personal para el pago de otro empleado, y cómo un celular del parlamento llegó a manos de un tercero.



Lo que nos hace pensar,
¿qué pasó con la señora ley, defensora de la mujer maltratada?







O era una mera estrategia para llegar hasta donde está, para luego sacar a relucir sus verdaderas emociones hacia quienes la apoyaron hasta lograr un escaño en el parlamento. ¿Qué sentimientos escondidos lleva consigo la abogada de las indefensas mujeres del pueblo? O acaso le quedó grande el título de congresista de la República.

Lo mejor será que le haga caso a las recomendaciones de la presidenta de la Comisión Parlamentaria de Salud, Hilda Guevara, y asista a consultas psiquiátricas…perdón, psicológicas, porque una persona sana lo debe estar en todas sus fases, ya sea físico, biológico y mental. Lo digo por su salud, ah claro y por la de sus empleados también.




O en el caso de Pando, ¿acaso no es justo que se investigue sobre la denuncia de su esposa por maltrato psicológico y verbal? Además de las acusaciones que lanzó su esposa durante sus declaraciones a la prensa, sobre el partido político de su esposo y las presiones que tenía para retirar denuncias hechas hace un año atrás. Y de las cosas indebidas que le pedía que hiciera y que ella se negara a hacerlas, así como el caso del trabajador fantasma. Que tan familiar suena esto… ¿abuso de poder, tal vez?



Las prendas sucias se lavan en casa, pero al parecer esto se le escapó de las manos a Ricardo Pando.


Un show mediático, en el que a decir verdad, los fujimoristas tratarán de limpiarlo, como ya lo han venido haciendo con sus declaraciones, que él venía con moretones, se tenía que maquillar para que no se le notara, osea si ya manifestaba esos problemas porque no trató de pedir ayuda para no llegar a los extremos. Pues dejan entrever que era él quien sufría los maltratos. ¿Es quizá que trae cola?

 


La discusión que llevó a los esposos Pando a tal grado fue la llamada de una mujer al celular del congresista, lo que nos da a entender, que santo no era. Todo problema tiene su raíz. Habían decidido darle una tregua a su matrimonio y luego de una breve separación, retomaron la relación, pero todo no es color de rosa, y solo era, al parecer, por el famoso qué dirán.

Pero, ahí está la Comisión de la Mujer que ya citará al parlamentario ante las denuncias hechas por su esposa, luego que salga de la clínica donde está hospitalizado, que de comprobarse las agresiones familiares, tomaran medidas contra Pando. Lo justo sería levantarle la inmunidad parlamentaria. Y a su vez, el Ministerio Público, verá el caso de la señora Morales. Por lo pronto, ya está recibiendo ayuda psiquiatrita, a pedido suyo. Bien por ella.


Señores congresistas, es hora que limpien el parlamento de tanta corrupción, cómo podemos dar ejemplo, si ni en la casa de leyes se respeta la constitución, ni los derechos humanos. Por eso estamos donde estamos. En la nada.


MERCEDES LEÓN GREGORICH





2 Responses
  1. Anónimo Says:

    la solución?


  2. NO PROPONEMOS SOLUCIONES, NISIQUIERA CREEMOS EN QUE LA HUMANIDAD TENGA SOLUCIÓN. NOS DEDICAMOS AL PURO RAJE COMO FORMA DE CATARSIS.


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