Pretender tener un Museo de la Memoria en nuestro país, ha desatado una verdadera polémica. Por un lado, están quienes apoyan la idea de recordar las muertes que enlutaron y siguen enlutando a nuestro país. Y por el otro, quienes opinan, que el dinero debe ser usado para el mejor equipamiento de nuestras fuerzas del orden.
Estamos de acuerdo, con el Ministro de Defensa, Rafael Rey, con que se suministre a nuestras fuerzas armadas y policiales, de mejores equipos tecnológicos, para el su buen desenvolvimiento. Es una necesidad urgentísima para nuestros defensores de la patria. También creemos que el hambre y la pobreza son un terreno que no se debe olvidar: la enorme cantidad de niños y jóvenes sin techo ni comida, así lo exigen.
Pero, menos debemos echar al olvido que durante los años 1980 y 2000, vivimos una verdadera guerra contra el terrorismo. Una violencia política que dejó como saldo 70,000 muertos. Entre los cuales, según el informe final de la Comisión De la Verdad y Reconciliación (CVR) publicado en agosto del 2003, dice que el 37 % de los muertos y desaparecidos fueron a mamos de militares y policías.
Si el gobierno alemán está dispuesto a donar 2 millones de euros, para la construcción del Museo de la Memoria en apoyo a la propuesta del CVR, entonces ¿Por qué no aceptarlo y emplearlo en un lugar que, por lo menos, servirá para recordar los años de horror que vivió nuestro país, y que no se debe repetir?
Entonces ¿Para quién es un dilema que se construya el museo? Acaso nuestra memoria es débil, frágil, que ya olvidamos a nuestras víctimas de la subversión.
Con el Museo de la Memoria, creemos que reivindicaríamos la dignidad y el derecho de las víctimas, de sus familias y de toda la sociedad que experimentó el odio y la violencia extrema, por parte de éstos grupos subversivos.
Además, tengamos en cuenta que si falta dinero para continuar la construcción, otras organizaciones mundiales, cooperarían para culminar el proyecto. Es un dinero que no saldrá del presupuesto nacional. No hay que arañarse. ¿No creen? ¿Por qué negarse a aceptar el donativo? Como siempre, la política y sus oscuros intereses.
Pero, por fin, el presidente Alan García dijo que apoyaba el proyecto, aunque el primer vicepresidente, Luis Giampietri y el Ministro de Defensa, Rafael Rey, no están de acuerdo con la idea. Salomón Lerner, vicepresidente de la Comisión Organizadora del Museo de la Memoria, manifestó estar satisfecho con el respaldo del Poder Ejecutivo. Ah, que buena noticia para nuestros oídos, Alan aflojó.
Ahora tenemos que esperar a que se decidan dónde construirían el, ya famoso, Museo de la Memoria. ¿A ver que distritos se ofrecen con un terrenito? ¡Propuestas!
MERCEDES LEÓN
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Publicar un comentario
Eres Bienvenid@ a Verbum Político, ¡Gracias por comentar!
e-mail: verbum.politico@gmail.com